A partir de la asunción como gobernador de la provincia de Buenos Aires, en el año 1821, el General Martín Rodríguez y su gobierno, impulsaron un plan de “conquista del desierto”, como forma de protección de la ciudad y de ampliación de las fronteras de la misma.
Desde entonces y hasta 1827, se llevaron a cabo en la provincia de Buenos Aires, distintas incursiones hacia el sur a fin del logro del plan establecido. Dicho plan, determinaría, las características de los nuevos pobladores, y el destino final que se le daría al indio. De la obtención de tierras que se incorporarían, las mismas pasarían a formar parte de un registro catastral inexistente hasta entonces.
El General Martín Rodríguez es quien toma la iniciativa y encabeza la primera de las expediciones al sur de la provincia. Logra llegar hasta Tandil donde funda el Fuerte Independencia, semilla del primer sitio de la futura población; el gran objetivo final era Bahía Blanca, con sus costas y su importancia estratégica.
En febrero de 1823, una nueva expedición marítima parte hacia aquellas costas; ésta la presidía, el Ingeniero Martiniano Chilavert, acompañado por personal técnico al mando del capitán Jaime Montoro. Por tierra avanzaba el General Martín Rodríguez. Parte del objetivo, estaba encaminado; no obstante “el indio” ocasionaba inconvenientes importantes a las expediciones y a las poblaciones ya establecidas.
A partir de marzo de 1824, asume el cargo de gobernador de Buenos Aires, el General Gregorio Las Heras, quien continúa con el plan iniciado por su antecesor, intentando negociaciones con el aborigen, que permitan ampliar las fronteras. En tal sentido envía a los hermanos José María y José Gabriel de la Oyuela hacia Bahía Blanca a establecer contacto y tratados de paz con los tehuelches, los que por sus características, no son aprobados por Buenos Aires, designando para una nueva etapa de ampliación de fronteras y negociación, a Juan Manuel de Rosas, por entonces coronel de campaña y hacendado.
Por tal motivo, en 1825 el gobernador Las Heras produce un Decreto donde establece la creación de una comisión integrada por el Coronel Juan Lavalle, el Ingeniero Felipe Senillosa y el hacendado Juan Manuel de Rosas, a los fines de realizar un relevamiento en el sector sur de la provincia.
Luego de varios intentos, se establece una comisión capaz de generar los mecanismos necesarios para el logro de los objetivos; lo trascendental de este hecho, lo determina la participación de Rosas y Lavalle, quienes, juntos, trabajaron para el engrandecimiento de la provincia de Buenos Aires. (¡!)
Esta gestión logró llevar la línea de fronteras por Tandil y Cruz de Guerra (hoy 25 de mayo) y celebrar un tratado de paz con el indio firmado el 20 de diciembre de 1825 por el propio Rosas. La paz lograda significó, no solo extender la frontera hacia el sur, sino que garantizó la tranquilidad para los pobladores y aseguró la frontera del Salado. Como consecuencia de esta expedición, es el nuevo gobernador de Buenos Aires, Coronel Manuel Dorrego que, en 1827 firma un Decreto que en su artículo 1° expresaba: “El Coronel D. Juan Manuel de Rosas, encargado de la celebración y conservación de la paz con los indios, queda especialmente autorizado, tanto para ir preparando lo necesario a la extensión de las fronteras del Sud, y fomento del puerto de Bahía Blanca, cuanto para la formación de un plan que alcance todos los detalles…” Juntos, nuestros grandes hombres, construían…
Desde entonces y hasta 1827, se llevaron a cabo en la provincia de Buenos Aires, distintas incursiones hacia el sur a fin del logro del plan establecido. Dicho plan, determinaría, las características de los nuevos pobladores, y el destino final que se le daría al indio. De la obtención de tierras que se incorporarían, las mismas pasarían a formar parte de un registro catastral inexistente hasta entonces.
El General Martín Rodríguez es quien toma la iniciativa y encabeza la primera de las expediciones al sur de la provincia. Logra llegar hasta Tandil donde funda el Fuerte Independencia, semilla del primer sitio de la futura población; el gran objetivo final era Bahía Blanca, con sus costas y su importancia estratégica.
En febrero de 1823, una nueva expedición marítima parte hacia aquellas costas; ésta la presidía, el Ingeniero Martiniano Chilavert, acompañado por personal técnico al mando del capitán Jaime Montoro. Por tierra avanzaba el General Martín Rodríguez. Parte del objetivo, estaba encaminado; no obstante “el indio” ocasionaba inconvenientes importantes a las expediciones y a las poblaciones ya establecidas.
A partir de marzo de 1824, asume el cargo de gobernador de Buenos Aires, el General Gregorio Las Heras, quien continúa con el plan iniciado por su antecesor, intentando negociaciones con el aborigen, que permitan ampliar las fronteras. En tal sentido envía a los hermanos José María y José Gabriel de la Oyuela hacia Bahía Blanca a establecer contacto y tratados de paz con los tehuelches, los que por sus características, no son aprobados por Buenos Aires, designando para una nueva etapa de ampliación de fronteras y negociación, a Juan Manuel de Rosas, por entonces coronel de campaña y hacendado.
Por tal motivo, en 1825 el gobernador Las Heras produce un Decreto donde establece la creación de una comisión integrada por el Coronel Juan Lavalle, el Ingeniero Felipe Senillosa y el hacendado Juan Manuel de Rosas, a los fines de realizar un relevamiento en el sector sur de la provincia.
Luego de varios intentos, se establece una comisión capaz de generar los mecanismos necesarios para el logro de los objetivos; lo trascendental de este hecho, lo determina la participación de Rosas y Lavalle, quienes, juntos, trabajaron para el engrandecimiento de la provincia de Buenos Aires. (¡!)
Esta gestión logró llevar la línea de fronteras por Tandil y Cruz de Guerra (hoy 25 de mayo) y celebrar un tratado de paz con el indio firmado el 20 de diciembre de 1825 por el propio Rosas. La paz lograda significó, no solo extender la frontera hacia el sur, sino que garantizó la tranquilidad para los pobladores y aseguró la frontera del Salado. Como consecuencia de esta expedición, es el nuevo gobernador de Buenos Aires, Coronel Manuel Dorrego que, en 1827 firma un Decreto que en su artículo 1° expresaba: “El Coronel D. Juan Manuel de Rosas, encargado de la celebración y conservación de la paz con los indios, queda especialmente autorizado, tanto para ir preparando lo necesario a la extensión de las fronteras del Sud, y fomento del puerto de Bahía Blanca, cuanto para la formación de un plan que alcance todos los detalles…” Juntos, nuestros grandes hombres, construían…